jueves, 28 de noviembre de 2013

LAS FÁBULAS



 Este material ha sido extraído de sitio de Lourdes Domènech

www.materialesdelengua.org
Una tortuga, disgustada de andar siempre por la tierra, suplicó al águila que la levantase por los aires lo más alto que pudiera. Así lo hizo la reina de las aves, remontando a la tortuga más allá de las nubes. Al verse en tal altura, la tortuga exclamó: “¡Qué envidia me tendrán ahora los animales que por el suelo se mueven, al verme encumbrada entre las nubes!”. Al oír esto, el águila no pudo soportar tanta vanidad y soltó a la tortuga que, al caer sobre peñascos, se deshizo en mil pedazos.
Escribe la definición de fábula que aparece en el DRAE.
La fábula anterior no tiene moraleja. Propón tú una.






Lee estas fábulas fábulas de F. M. Samaniego
LA CIGARRA Y LA HORMIGA
LAS MOSCAS


Cantando la Cigarra
pasó el verano entero,
sin hacer provisiones
allá para el invierno;
los fríos la obligaron
a guardar el silencio
y a acogerse al abrigo
de su estrecho aposento.
Viose desproveída
del preciso sustento:
sin mosca, sin gusano,
sin trigo y sin centeno.
Habitaba la Hormiga
allí tabique en medio,
y con mil expresiones
de atención y respeto
le dijo: "Doña Hormiga,
pues que en vuestro granero
sobran las provisiones
para vuestro alimento,
prestad alguna cosa
con que viva este invierno
esta triste Cigarra,
que, alegre en otro tiempo,
nunca conoció el daño,
nunca supo temerlo.
No dudéis en prestarme,
que fielmente prometo
pagaros con ganancias,
por el nombre que tengo"
La codiciosa Hormiga
respondió con denuedo,
ocultando a la espalda
las llaves del granero:
"¡Yo prestar lo que gano
con un trabajo inmenso!
Dime, pues, holgazana,
¿qué has hecho en el buen tiempo?"
"Yo, dijo la Cigarra,
a todo pasajero
cantaba alegremente,
sin cesar ni un momento"
"¡Hola! ¿con que cantabas
cuando yo andaba al remo?
Pues ahora, que yo como,
baila, pese a tu cuerpo.
"


A un panal de rica miel
dos mil moscas acudieron,
que por golosas murieron
presas de patas en él.
Otra dentro de un pastel
enterró su golosina.
Así, si bien se examina,
los humanos corazones
perecen en las prisiones
del vicio que los domina.
EL CIERVO EN LA FUENTE

Un ciervo se miraba
En una hermosa cristalina Fuente; 
Placentero admiraba
Los enramados cuernos de su frente, 
Pero al ver sus delgadas, largas piernas, 
Al alto cielo daba quejas tiernas. 
«¡Oh dioses! ¿A qué intento,
A esta fábrica hermosa de cabeza 
Construir su cimiento
Sin guardar proporción en la belleza? 
¡Oh qué pesar! ¡Oh qué dolor profundo! 
¡No haber gloria cumplida en este mundo!» 
Hablando de esta suerte
El Ciervo, vio venir a un lebrel fiero. 
Por evitar su muerte,
Parte al espeso bosque muy ligero; 
Pero el cuerno retarda su salida, 
Con una y otra rama entretejida.
Mas libre del apuro
A duras penas, dijo con espanto: 
«Si me veo seguro,
Pese a mis cuernos, fue por correr tanto; 
Lleve el diablo lo hermoso de mis cuernos, 
Haga mis feos pies el cielo eternos:»

Así frecuentemente
El hombre se deslumbra con lo hermoso; 
Elige lo aparente,
Abrazando tal vez lo más dañoso; 
Pero escarmiente ahora en tal cabeza. 
El útil bien es la mejor belleza.

1. ¿Cuál es el consejo que encierra la moraleja de estas tres fábulas?
2. Haz una lista con los animales que aparecen en las fábulas y relaciónalos con los vicios y las virtudes que representan. Por ejemplo, la hormiga representa el trabajo y la constancia.



jueves, 21 de noviembre de 2013

IDIOTS

Observa detenidamente todo lo que sucede en este cortometraje y a ver si eres capaz de descubrir quién es el ENEMIGO.





jueves, 14 de noviembre de 2013

LA COMUNICACIÓN


LA CANCIÓN DE SHAO LI

CAPÍTULOS 1 y 2

1)      ¿Cómo se llaman los personajes que han aparecido hasta el momento? ¿Qué relación hay entre ellos?
2)      ¿Quién es Vlado? Descríbelo con todo detalle.
3)      ¿A qué están jugando Airon y Natalia mientras su madre mira la tele?
4)      Escribe la mecánica del concurso de televisión: UN MINUTO DE GLORIA
5)      Elige un concurso que se emita actualmente en la televisión y describe su funcionamiento.
6)      ¿Por qué crees que Youbire apunta a Natalia al concurso? ¿Qué va a hacer la niña en el concurso?
7)      ¿Cómo le comunican a Natalia si ha sido seleccionada para participar en el concurso?
8)      ¿Qué relación hay entre Natalia y Shao Li?
9)      Ya en Londres nuestros personajes buscan la estación de metro y, por un instante, se quedan solos Airon y Natalia ¿Cómo se entretienen los dos?


10)  ¿Qué sucede exactamente en la estación de metro de Heathrow de la línea de Picadilly cuando se cierran las puertas del vagón y el tren arranca con un chillido agudo?
CAPICccccccccccj19 a la 44
CAPÍTULO 3

1)      Natalia, que piensa que es su madre quien se ha perdido, decide subir al metro hacia Piccadilly. En el trayecto ve a un hombre extraño que está pendiente de ella. ¿Quién cree que es ese hombre? ¿Por qué decide bajar del metro y huir de él?

2)      Natalia se siente acorralada por los pebis. Describe su estado de ánimo y cómo se siente.

3)      Cansados de huir, Natalia y Airon se acurrucan en un lugar solitario y la niña le empieza a contar un cuento a su hermano. ¿Crees que la historia es inventada o está basada en sus propias experiencias? ¿Qué te lo hace pensar?

4)       Explica la confusión que establece Natalia en el siguiente diálogo:
–Vosotros no sois Brothers… –dice el tío–. ¿Quiénes sois? 
–¿Brothers…, hermanos? –Natalia titubea–. Sí, sí, lo somos…
–Me refiero a si sois Brothers de la noche, si sois de los nuestros –aclara el que ya claramante pasa por jefe. S


5)      En las circunstancias de Natalia, ¿habrías confiado en Capi, le habrías contado qué hacías en Londres y habrías ido con los Brothers en busca de comida? ¿O habrías mostrado desconfianza y recelo?
_____________________________
CAPÍTULO 4 
Resumen

CAPÍTULOS 5 al final

BUSCA ESTAS PALABRAS EN EL DICCIONARIO Y DI A QUÉ REGISTRO PERTENECEN: La guita, piba, flipante, me abro, pucha, birlar, pifiarla, julai…

1.       ¿Por qué vivía Shao Li en un centro de acogida?
2.       ¿Dónde crees que está ahora Shao Li?
3.       Describe cómo son los cabezas rapadas que “atacan” a los protagonistas y qué les hacen.
4.       ¿Quién es Gus y qué papel tiene en la pelea?
5.       Tras la pelea entre Capi y los cabezas rapadas se habla de un enemigo común. ¿Quién es?
6.       ¿Por qué quieren Natalia y Airon subirse a la noria?
7.       ¿Qué puente les sirve de guía para encontrar el estudio de televisión?
8.       ¿Cómo llama Airon a la cúpula de la iglesia?
9.       ¿Qué ocurre cuando encuentran el estudio?
10.   ¿Qué deseo de Nochebuena pronuncia Natalia?
11.   ¿Por qué no quiere entrar Natalia en el estudio?
12.   ¿Qué cualidades positivas ve Natalia en Vlado?
13.   ¿Adónde iban a trasladar a Shao Li? ¿Qué le pasa finalmente?
14.   Qué le dice Shao Li a Natalia cuando se van a despedir y le entrega el papel?
15.   ¿Por qué Natalia compara al presentador del programa con un sapo?
16.   ¿Dónde estaba la llave que buscaban?
17.   ¿Qué ocurre al abrir la primera puerta?
18.   ¿Qué puerta abren en primer lugar? ¿Y la última? ¿Qué hay tras cada una de ellas?
19.   ¿Por qué Natalia e muestra indiferente ante los regalos que van ganando?
20.   ¿Qué le había querido decir Shao Li a Natalia con el papel que le había entregado?

LA CENICIENTA DE JAMES FINN GARNER (versión políticamente correcta)


Erase una vez una joven llamada Cenicienta cuya madre natural había muerto siendo ella muy niña. Pocos años después, su padre había contraído matrimonio con una viuda que tenía dos hijas mayores. La nueva madre la trataba con crueldad, y sus hermanas políticas le hacían la vida imposible. 
Un día, les llegó una invitación. 
El príncipe proyectaba un baile de disfraces para conmemorar la explotación a la que sometía al campesinado. A las hermanas políticas de Cenicienta les emocionó ser invitadas a palacio. La madre política de Cenicienta también planeaba asistir al baile, por lo que Cenicienta se vio obligada a trabajar como un perro (metáfora tan apropiada como denigratoria de la especie canina). 
Llegó el día del baile. Cenicienta ayudó a su madre y hermanas a ponerse sus vestidos. Se trataba de una tarea formidable: era como intentar apelmazar cuatro kilos y medio de carne animal no humana en un pellejo con capacidad para contener apenas la mitad. A continuación, vino la colosal intensificación cosmética, proceso que resulta preferible no describir aquí en absoluto. Al caer la tarde, la madre y hermanas políticas de Cenicienta la dejaron sola con órdenes de concluir sus labores caseras. Cenicienta se sintió apenada, pero se contentó con la idea de poder escuchar sus discos de canción protesta. 
Súbitamente, surgió un destello de luz y Cenicienta pudo ver frente a ella a un hombre vestido con prendas de algodón y un sombrero de ala ancha. Al principio, pensó que se trataba de un abogado del Sur o de un director de banda, pero el recién llegado le dijo: 
-Hola, Cenicienta, soy tu padrino. ¿Así que deseas asistir al baile, no es cierto? ¿Apretujarte en un estrecho vestido que no hará sino cortarte la circulación? ¿Embutir los pies en unos zapatos de tacón alto que echarán a perder tu estructura ósea? ¿Pintarte el rostro con cosméticos y productos químicos de efectos previamente ensayados en animales no humanos?
-Oh, sí, ya lo creo -repuso ella al instante. Su padrino dejó escapar un suspiro y aplazar la educación de la joven para otro día. Recurriendo a su magia, la envolvió de una hermosa y brillante luz y la transportó hasta el palacio. 
Podía verse aquella noche una interminable hilera de carruajes. Y llegó Cenicienta. La joven iba vestida con una ajustada túnica de seda y llevaba los cabellos adornados con perlas. Y en los pies, por arriesgado que ello pueda parecer, llevaba unos zapatos labrados en fino cristal.
Al entrar en el salón de baile, todas las cabezas se volvieron hacia ella. Los hombres admiraron y codiciaron a aquella mujer que tan perfectamente había sabido satisfacer la estética de muñeca Barbie. Las mujeres, por su parte contemplaron a Cenicienta con envidia y rencor. Ni siquiera su propia madre y hermanas políticas, consumidas por los celos, fueron capaces de reconocerla. 
Cenicienta no tardó en captar la mirada errante del príncipe, quien se encontraba en aquel momento ocupado discutiendo acerca de torneos y peleas de osos con sus amigos. Al verla, el príncipe se sintió temporalmente incapaz de hablar con la misma libertad que la generalidad de la población. «He aquí -pensó-, una mujer a la que podría convertir en mi princesa e impregnar con la progenie de mis perfectos genes, lo que me convertiría en la envidia del resto de los príncipes en varios kilómetros a la redonda. ¡Y encima es rubia!» 
El príncipe se dispuso a atravesar el salón de baile en dirección a su presa. Sus amigos siguieron sus pasos en pos de Cenicienta, y todos aquellos varones presentes en la sala que contaban menos de setenta años de edad y no estaban ocupados sirviendo copas hicieron lo propio. 
Cenicienta, orgullosa de la conmoción que estaba causando, avanzaba con la cabeza alta, adoptando el porte propio de una mujer de elevada condición social. Pronto, sin embargo, resultó evidente que dicha conmoción se estaba convirtiendo en algo desagradable o, al menos, susceptible de producir disfunción social. 
El príncipe había declarado de modo inequívoco a sus amigos que tenía intención de «poseer» a aquella joven mujer. Su determinación, no obstante, había Irritado a sus compañeros, ya que también ellos la codiciaban y pretendían poseerla. Los hombres comenzaron a gritarse y empujarse unos a otros. El mejor amigo del príncipe, un duque tan robusto como cerebralmente constreñido, le detuvo a medio camino de la pista de baile e insistió en que él sería quien consiguiera a Cenicienta. La respuesta del príncipe consistió en un rápido puntapié en la Ingle, lo que dejó al duque temporalmente inactivo. El príncipe, sin embargo, se vio inmovilizado por otros varones sexualmente enloquecidos y desapareció bajo una montaña de animales humanos. 
Las mujeres contemplaban la escena, espantadas ante aquella exhibición de masculinidad, pero se vieron incapaces de separar a los combatientes. A sus ojos, parecía que Cenicienta era la causa del problema, por lo que la rodearon dando muestras de una nada fraternal hostilidad. Ella trató de escapar, pero sus incómodos zapatos de cristal lo hacían casi imposible. Afortunadamente para ella, ninguna de sus rivales había acudido mejor calzada. El estruendo creció hasta el punto de que nadie oyó que el reloj de la torre estaba dando las doce. 
Al sonar la última campanada, la hermosa túnica y los zapatos de Cenicienta se esfumaron y la joven se vio nuevamente ataviada con sus viejos harapos de campesina. Su madre y hermanas políticas la reconocieron de Inmediato, pero guardaron silencio para evitar una situación embarazosa. 
Ante aquella transformación, todas las mujeres enmudecieron. Liberada del estorbo de su túnica y de sus zapatos, Cenicienta suspiró, se estiró, se rascó, cerró los ojos y dijo:

-Y ahora, hermanas, podéis matarme si así lo deseáis, pero al menos moriré contenta. 
Las mujeres volvieron a experimentar envidia, pero enfocaron la situación desde otra perspectiva: en lugar de perseguir venganza, comenzaron desprenderse de los corpiños, corsés, zapatos y demás prendas que las limitaban. Inmediatamente, empezaron a bailar a saltar y a gritar de alegría, pues se sentían al fin cómodas con su prendas interiores y sus pies descalzos. 
De haber distraído los varones la mirada de su machista orgía de destrucción, habrían podido ver a numerosas mujeres ataviadas tal y como normalmente acuden al tocador. Sin embargo, no cesaron de golpearse, aporrearse, patearse y arañarse hasta perecer todos, desde el primero hasta el último. Las mujeres chasquearon los labios, sin experimentar remordimiento alguno. 
El palacio y el reino eran suyos. Su primer acto oficial fue vestir a los hombres con sus propios vestidos y afirmar ante los medios de comunicación que los disturbios habían surgido cuando algunas personas amenazaron con revelar la tendencia del príncipe y de sus amigos al travestismo. El segundo fue fundar una cooperativa textil destinada únicamente a la producción de prendas femeninas confortables y prácticas. A continuación, colgaron un cartel en el castillo anunciando la venta de CeniPrendas y, gracias a su actitud emprendedora y a sus hábiles sistemas de comercialización, todas -incluidas la madre y hermanas políticas de Cenicienta- vivieron felices para siempre. 



Garner, J. F. (1995).Cuentos infantiles políticamente correctos. Barcelona: Circe.

Adaptación del texto por Montse Zanuy


jueves, 24 de octubre de 2013

LA NOCHE DE DIFUNTOS

DRÁCULA

Esta novela fue escrita en 1897 por Bram Stoker. El autor se inspiró en la figura histórica real del príncipe Vlad Tepes y en las leyendas e historias de vampiros que circulaban por el centro de Europa.


"...un perro comenzó a aullar en alguna casa campesina. Dejó escapar un largo, lúgubre aullido, como si tuviese miedo. Su llamada fue recogido por otro perro y por  otro y otro, hasta que, nacido como el viento que ahora pasaba suavemente a través del desfiladero, comenzó un aterrador concierto de aullidos que parecían llegar de todos los puntos del campo, desde tan lejos como la imaginación alcanzase a captar a través de las tinieblas de la noche. Desde el primer aullido los caballos comenzaron a inquietarse, pero el cochero les habló tranquilizándolos, y recobraron la calma, aunque temblaban y sudaban como si acabaran de pasar por un repentino susto. Entonces, en la lejana distancia, desde las montañas que estaban a cada lado de nosotros, llegó un aullido mucho más fuerte y agudo, el aullido de los lobos, que afectó a los caballos y a mi persona de la misma manera, pues estuve a punto de saltar de la calesa y echar a correr, mientras que ellos retrocedieron y se encabritaron frenéticamente, de manera que el cochero tuvo que emplear toda su fuerza para impedir que se desbocaran."

Aquí tenemos la escena más famosa de Nosferatu  de Murnau que es una de las cintas más antiguas sobre este temoble personaje:


FRANKENSTEIN

Es una novela escrita por Mary Shelley y publicada en 1818. Se enmarca dentro de la tradición de la novela romántica y gótica.


Argumento: 
Victor Frankenstein es un científico que, abrumado por el dolor de la muerte de su madre, investiga técnicas para revivir personas. Crea un monstruo, del que huye asqueado por su aspecto. El monstuo intenta acercarse a los humanos, que lo rechazan, y se esconde en el campo, donde observa durante un año la vida de una familia y adquiere una mínima educación y se da cuenta de lo diferente que es y que nunca será aceptado.




Unos fragmentos:

"Una desapacible noche de noviembre contemplé el final de mis esfuerzos. Con una ansiedad rayana en la agonía, coloqué a mí alrededor los instrumentos que me iban a permitir infundir un hálito de vida a la cosa inerte que yacía a mis pies. Era ya la una de la madrugada; la lluvia golpeaba las ventanas sombríamente, y la vela casi se había consumido, cuando, a la mortecina luz de la llama, vi cómo la criatura abría sus ojos amarillentos y apagados. 

Respiró profundamente y un movimiento convulsivo sacudió su cuerpo. ¿Cómo expresar mi sensación ante esta catástrofe, o describir el engendro que con tanto esfuerzo e infinito trabajo había creado? Sus miembros estaban bien proporcionados y había seleccionado sus rasgos por hermosos. ¡Hermosos!: ¡santo cielo! Su piel amarillenta apenas si ocultaba el entramado de músculos y arterias; tenía el pelo negro, largo y lustroso, los dientes blanquísimos; pero todo ello no hacía más que resaltar el horrible contraste con sus ojos acuosos, que parecían casi del mismo color que las pálidas órbitas en las que se hundían, el rostro arrugado, y los finos y negruzcos labios.




(.....) "Me desperté horrorizado; un sudor frío me bañaba la frente, me castañeteaban los dientes y movimientos convulsivos me sacudían los miembros. A la pálida y amarillenta luz de la luna que se filtraba por entre las contraventanas, vi al engendro, al monstruo miserable que había creado. Tenía levantada la cortina de la cama, y sus ojos, si así podían llamarse, me miraban fijamente. Entreabrió la mandíbula y murmuró unos sonidos ininteligibles, a la vez que una mueca arrugaba sus mejillas. Puede que hablara, pero no lo oí. Tendía hacia mí una mano, como si intentara detenerme, pero esquivándola me precipité escaleras abajo. Me refugié en el patio de la casa, donde permanecí el resto de la noche, paseando arriba y abajo, profundamente agitado, escuchando con atención, temiendo cada ruido como si fuera a anunciarme la llegada del cadáver demoníaco al que tan fatalmente había dado vida. ¡Ay!, Ningún mortal podría soportar el horror que inspiraba aquel rostro. Ni una momia reanimada podría ser tan espantosa como aquel engendro. Lo había observado cuando aún estaba incompleto, y ya entonces era repugnante; pero cuando sus músculos y articulaciones tuvieron movimiento, se convirtió en algo terrible."

jueves, 3 de octubre de 2013

TORMENTO de Benito Pérez Galdós

FRAGMENTO A

Gabinete en la casa de Bringas. Anochece.
ROSALÍA.- (Consternada, dándose aire con un abanico, con un pañuelo, con un periódico y con
todo lo que encuentra a mano.) A mí me va a dar algo. Parece que se me arrebata la sangre y que se
me sube toda a la cabeza... No me cuentes más, hombre, por los clavos de Cristo, no me cuentes
más. Tan atroz inmoralidad me aturde, me anonada, me enloquece...
¿Y la viste tú? ¿Sería ilusión tuya...?
THIERS.- Pues ¡no la había de ver! En el vagón reservado estaba, bien abrigadita, sin decir esta
boca es mía, y tan contenta que echaba lumbre por los ojos...
ROSALÍA.- ¿Y tuviste paciencia para presenciar tal escándalo?... ¡Con que no la puede hacer su
mujer porque es una... y la hace su querida...!
Estoy volada... Ignominia tan grande en nuestra familia, en esta familia honrada y ejemplar como
pocas, me saca de quicio... (Mirándole con fuerza.) ¿Y tú no dijiste nada?, ¿aguantaste que en tus
barbas...?
THIERS.- (Preparándose a decir una mentirilla.) [374] Fue tanta mi indignación cuando Agustín
me lo declaró... porque tuvo la poca vergüenza de confesarme su debilidad... pues me indigné tanto,
que le dije cuatro cosas y le volví la espalda y me salí de la estación.
ROSALÍA.- (Satisfecha.) ¿Así lo hiciste? Es claro; no pudiste refrenar tu ira. Le volviste la espalda;
le dejaste con la palabra en la boca...
THIERS.- (Pidiendo mentalmente a Dios perdón de su embuste.) Como te lo cuento. La verdad es
que no podremos tratarnos más con mi primo. ¡Quién lo había de decir!, el hombre mesurado, que
todo lo quería llevar a punta de lanza, ¡faltar así a los buenos principios, dando un puntapié a la
Sociedad, a la Religión, a la Familia, a todo lo venerando, en una palabra!... Si es lo que te digo: el
desquiciamiento se aproxima. Esto se lo lleva la trampa. La revolución no tarda; vendrá el despojo
de los ricos, el ateísmo, el amor libre.
ROSALÍA.- Vendrá; ya lo creo que vendrá eso, y más... Cuando se ven horrores tan increíbles,
todo se puede esperar. (Sofocadísima.) No habrá ya cataclismo que me coja de nuevo.
THIERS.- (Melancólico.) Basta tener ojos para ver que esta sociedad pierde rápidamente el respeto
a todo. Se hace público escarnio del trono y el altar; la gangrena de la desmoralización cunde, y
cuando veo que los míos están libres del contagio, me parece milagro. [375]
ROSALÍA.- (Pensativa.) ¿Y no te dijo si volvería con la preciosa carga de su manceba?
THIERS.- Sí, volverán, volverán...
ROSALÍA.- (Con extraordinaria hinchazón de la nariz.) Porque no quiero que se queden en mi
interior cuatro verdades que pienso decirles al uno y al otro. ¡Oh!, no, no se me quedarán. Seré
capaz de ir a Francia, a Pekín por desahogar mi cólera...
THIERS.- El mejor día les tenemos aquí tan campantes... y vivirán como casados, insultando a la
honradez, a la virtud... Hemos de ver cada barbaridad... Bien claro lo decían Joaquín y Paquito la
otra tarde: la piqueta demoledora y la tea incendiaria están preparadas. ¡La demagogia...! ¡Ah!, me
olvidaba de una cosa importante. Algo vamos ganando. Díjome ese tonto que podías disponer de
todo lo que se compró para la boda.

FRAGMENTO B

Monólogo.
«Mi mujer no... Pero pasará el tiempo, el tiempo indulgente, y será mujer de otro. Otro morderá en
lo sano, pues mucho hay sano todavía, mucho que convida, mucho que está diciendo: comedme...
Ello es hecho, adelante, y que digan de mí lo que quieran. ¡Escándalo!, ¿y qué? ¡Inmoralidad! ¿A
mí qué? Llega uno a los cuarenta y cinco años ¿y ha de mirar tan cerca la vejez sin vivir algo antes
de entrar en ella? ¡Morirse sin conocer más que una vida de perros es triste cosa!... ¿No reparas,
tonto, que estás haciendo todo lo contrario de lo que pensaste al inaugurar tu vida europea?
Recréate, hombre sin mundo, en tu contradicción horrible, y no la llames desafuero sino ley, porque
la vida te la impone, y no hacemos nosotros la vida, sino es la vida quien nos hace... Y a ti, ¿qué te
importa el qué dirán, de que has sido esclavo? Te criaste en la anarquía, y a ella, por sino fatal,
tienes que volver. Se acabó el artificio. ¿Qué te importa a ti el orden de las sociedades, la Religión,
ni nada de eso?
Quisiste ser el más ordenado de los ciudadanos, y fue todo mentira.
Quisiste ser ortodoxo; mentira también, porque no tienes fe. Quisiste tener por esposa a la misma
virtud; mentira, mentira, mentira. Sal ahora por el ancho camino de tu instinto, y encomiéndate al
Dios libre y grande de las circunstancias. No te fíes de la majestad convencional de [370] los
principios y arrodíllate delante del resplandeciente altar de los hechos... Si esto es desatino, que lo
sea».
Concluido el soliloquio con otro gran suspiro, Agustín se acercó a la joven y le puso la mano sobre
la cabeza, en actitud parecida a la de los sacerdotes de teatro cuando figuran atraer sobre algún
virtuoso personaje, mártir, neófito o cosa semejante, las bendiciones del Cielo. Y no paró aquí su
intento, sino que dijo a la que fue su novia:
«¿Tienes tú por casualidad un baulito...?».
-¡Un baulito! -repitió Amparo, hablando como los tontos.

PREGUNTAS
  1. 1. ¿Cuál es el verdadero protagonista de la novela: Amparo, Agustín o ninguno de los dos?
  2. 2.  Características del realismo y del naturalismo en la novela decimonónica.
  3. 3.  Explica el valor simbólico que encuentres en los apellidos o nombres de los personajes de la novela.
  4.  4. ¿Cuál de estos personajes secundarios crees que tienen mayor importancia en la novela y por qué? El padre Nones, Ido del Sagrario, Marcelina Polo y Felipe Centeno
  5. 5.  El triángulo amoroso en Tormento. Descríbelo.
  6. 6. La sociedad y la historia de España de finales del XIX son el telón de fondo de esta historia. Descríbelas y comenta su importancia en la obra de Galdós.




PRIMER DÍA DE CLASE EN SEGUNDO DE ESO

 Empezaremos con una pregunta: ¿Qué creéis que vais a ver a continuación?